Cumpleaños con globos:
Un retrato más limpio y elegante, con protagonismo del peque y una atmósfera cuidada.
Cumpleaños con tarta (Smash Cake):
La parte más divertida: expresión, manos, risas y ese punto caótico que hace que el recuerdo sea auténtico.
Cumpleaños con baño:
Un cierre precioso y muy visual, ideal para rematar la sesión con calma y detalles.
Antes de la fecha hablamos con vosotros para definir el estilo (colores, estética y ritmo) y escoger la combinación que mejor os encaje.
Duración: Aproximadamente 60–90 minutos, adaptándonos al peque.
Si necesita pausas, se hacen.
Vestuario: Antes de la fecha os orientamos con una guía sencilla de vestuario y tonos para que el resultado tenga coherencia.